A veces pienso en escribirte y esos instantes se me hacen eternos.
Pensar, eso es lo que mejor sé hacer.
A veces sobrepienso
No entiendo el cómo, tampoco entiendo el porqué
Se ve que mi mayor defecto fue no entender
A veces entiendo, que no hay nada más que entender.
Ya no impotan las sonrisas ni las risas
Todo quedo debajo de un manto de tristeza
Hubo un enojo que pudo más que todo el amor.
Creo que de pensar y de entender no se vive.
Se vive amando.
Quizás no sepa el cómo, ni tampoco sepa el cuando.
Las señalas fueron bajas, y pasaron desapercibidas.
Tu boca hablaba más con un profesional, que con el amor de tu vida.
13/08/2025 -21:22, escrito de corrido.